
Considero hasta cierto punto lógico que cada país apoye y se preocupe por sus compatriotas, pero una cosa es eso y otra muy diferente que los medios de comunicación pierdan todo el interés informativo sobre aquellas situaciones en las que, aparentemente, ningún español se ve afectado. Obviamente es algo que se puede extender a muchísimos ámbitos de la vida (accidentes incluidos), pero en esta ocasión quiero referirme al deporte en particular.
Concretamente a Wimbledon, torneo del que no sólo los datos han ido siendo muchos más sesgados a medida que los nuestros iban siendo eliminados, sino que además (y pese a estar en juego el número 1 o tener miles de espectadores en todo el mundo), la final directamente ha dejado de considerarse como un evento de interés general (y por tanto de emitirse en abierto) simple y llanamente porque ni Rafa Nadal ni ningún otro jugador español estaban presentes en ella. A mi entender, más que mostrar afición por el deporte, lo que ponen de manifiesto actitudes como esta es un fanatismo exacerbado hacia determinados ídolos nacionales.
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